¿De que color son los sueños? En los míos y aunque ocasionalmente exista algún azul o gris, predomina el sepia, el amarillo arena y el rojo laterita. Camino con paso rápido por las calles recalentadas del sol de mediodía, un día infernal de julio, intentando el amparo de sombras escasas. Cuando camino, sudo, a veces llevo una gorra empapada en mi sudor, para evitar los rayos del astro rey en mi calva, otras, y cuando descubro la sombra intermitente de algún árbol o de una tapia orientada al norte, me retiro la gorra y la llevo en la mano, pero antes me paso la palma por el cráneo para sacudir el sudor y noto una especie de brisa fresca. Pasos largos y elásticos, silenciosos, aunque no haya seres humanos cercanos a quien molestar. Devoro calles y avenidas, senderos polvorientos o casi cerrados por los cardos secos a la orilla de los ríos, atravieso descampados industriales llenos de cascotes, maquinarias inservibles, cables rotos. Miro en todas las direcciones, pero especialmente hacia ...