Tengo los pies fríos, escucho a Ocasia Cortés en un video que ha colgado en YouTube, escucho su inglés que tiene una cualidad líquida y suena por momentos tan musical como un látigo silbando en el aire, sus larguísimas eses, sus perfectas eles, elegantes y que recuerdan el idioma de sus padres, hispanos en la grandísima América del Norte, la Norteamérica del Imperio. Es un monólogo casi improvisado y dirigido a las redes sociales, a los ciudadanos del Imperio y al resto del planeta, un monólogo largo, a veces tedioso en el contenido por la repetición obsesiva y dolorosa de sus quejas tras la bufonada fascista del asalto al capitolio, o como otros le denominan pomposamente: el corazón de América; masas arengadas por el presidente saliente que se niega a dejar el cargo tras su derrota en las urnas. Creo que Ocasia es sincera o lo parece, una política muy joven. Aún faltan un par de días para que el nuevo presidente imperial jure su cargo. No puedo dejar de pensar, mientras un escalo...