Ir al contenido principal

¿La Pandemia?

¿La Pandemia?




Releo las notas que he escrito sobre este tema universal a día de hoy.
No me convencen, se parecen demasiado a los cientos de opiniones que he leído y oído sobre la cuestión durante los mas de tres meses que ha durado y aún dura, esta pesadilla mediática.
Desde luego La Pandemia ha sido una catástrofe, pero no exactamente por su importancia como amenaza biológica. Por supuesto se trataba de un virus nuevo (relativamente) y desconocido (también relativamente), su infección ha sido mortal en cierto número de casos todavía sin cuantificar con exactitud, inmersos como estamos en una guerra de cifras, responsabilidades y extrañas culpas. Hay que decir que mortal han seguido siendo durante este periodo de alerta mundial, no solo este "nuevo" virus, sino el resto de virus, bacterias, infecciones en general, accidentes, catástrofes, guerras, asesinatos, enfermedades congénitas, etc...Aunque no existan todavía las cifras que comparen los muertos en cada caso y solo se hable en las malditas, sesgadas e intencionadas noticias del exceso de muertes atribuídas (directa o indirectamente) al virus de marras.
Durante este tiempo ha habido de todo, quiero decir, toda clase de opiniones, desde los delirios conspirativo-paranoicos, como han llamado a cientos de teorías absurdas sobre la creación artificial del virus, su propagación o su importancia hasta el negacionismo de su existencia.
Se le ha aprovechado para todo. En su nombre, se ha confinado de forma indiscriminada a personas sanas e incluso solitarias,para evitar el contagio que se supone afecta a determinados grupos de riesgo como los mas ancianos (yo entraría en esta categoría, maldición), los afectados ya por otras enfermedades crónicas, inmunitarias o debilitantes y personas predispuestas de las que todavía no se conocen demasiado las causas que les hacen vulnerables.
En su nombre, se han recortado derechos civiles para evitar que los hipotéticos infectados pudieran infectar a los hipotéticos receptores, en resumen y siempre según los expertos epidemiólogos, para evitar su propagación. ¿Porqué la de este virus y no así los otros miles de posibles casos de otras enfermedades infecciosas transmisibles?, ¿porqué ahora?.
Ríos de tinta impresa o bits informáticos, se han producido para explicar ese porqué o para aumentar los interrogantes.
Guerras de opinión, guerras políticas, guerras de poder, todo tipo de guerras con la bandera del virus, con la elección de mártires: ancianos y trabajadores sanitarios, sobre todo. Con la elección de enemigos: políticos y sistemas sociales. Izquierda contra Derecha y viceversa. Cientos de discursos humanistas con la ciencia de bandera. 
Han aparecido las teorías mas disparatadas o aberrantes no ya sobre el virus sino sobre el fin de la humanidad tal y como la conocemos. ¿Aberrantes?. Sí y no.

Por supuesto, también yo, tengo una opinión sobre La Pandemia aunque sea relativamente simple y no vaya demasiado lejos, coincide con la de los científicos, lo mismo que comparto mis dudas con ellos, sin demasiada convicción, también, sin demasiada acritud. Supongo que nuestro gobierno socialdemócrata ha hecho lo que ha podido dentro de sus conocimientos escasos y de la premura de tiempo, que ha intentado la solución de confinar indiscriminadamente ante la imposibilidad de ofrecer mejores opciones. 
Dada su debilidad ha intentado salir airoso del desafío que le suponía una amenaza de esa índole, airoso ante sus votantes, airoso ante el resto de ciudadanos cualquiera que fuese su voto. 
No podemos utilizar la misma vara de medir para todos los protagonistas y parafraseando a Marx, ..."a cada cual según sus responsabilidades", ya sé que dijo necesidades, pero en este caso me permito la licencia para recalcar que no todos tienen la misma responsabilidad en la defensa de la infección aunque si, todos, tenemos algún tipo de responsabilidad.

Eso sí, las grandes responsabilidades están en otros ámbitos y se diluyen mucho mas cuando estudiamos como responden los humanos que habitan este planeta ante amenazas globales, ¿como lo hacen?. Aquí siento tener que dar mi agria y desesperanzada opinión: _no lo hacen_.

Pero debo añadir algo que suaviza la gravedad de mi afirmación: quizás no sea tan necesario como afirman unos y otros.

La muerte no es mas que una consecuencia directa de la vida, lo mismo son las enfermedades y los riesgos.

Por favor, basta ya de amenazas, asumamos que tenemos un problema como otro cualquiera, que necesitamos herramientas para vencer un virus, cualquier virus, para mejorar nuestra salud y nuestra felicidad, que necesitamos otra concepción del mundo y de nuestro planeta (que no es solo nuestro, por cierto). Herramientas para seguir combatiendo el miedo, la pobreza, la violencia irracional, la locura y todas esas amenazas que nos aquejan como seres vivos, tan vivos como el virus por cierto. Así que propondría, si pudiera, que dejemos de hablar de este tema absurdo, que hay muchas mas cosas que debemos saber y aprender. Que cada uno intente aprender lo mas posible de todo lo que nos rodea y que intentemos construir una sociedad mas racional.

Por cierto, lo único racional es comenzar a pensar (y actuar en consecuencia) en un planeta con recursos finitos, que no podemos saquear como propugna precisamente el capitalismo, única doctrina universalmente acatada por las buenas o por las malas, único paradigma que nos mantiene, sí, pero en directa caída libre al abismo.
Odio al virus, odio al Gran Hermano, odio acabar siempre del mismo modo, llamando a despertar. A que la única opción para no extinguirnos (al menos en unos cuantos miles de años) y seguir razonablemente vivos y felices es la construcción de una sociedad basada en esas premisas, las del bienestar y la felicidad, absolutamente contrarias e incompatibles con la llamada al crecimiento económico indefinido que solo propugnan con un cinismo asesino y atroz, aquellos que pretenden conseguirlo, pero a costa de la mayoría esclava que seríamos el resto de la humanidad.
Revolución o muerte. No hay mas opciones. Al menos desde un punto de vista colectivo. Individualmente y a título personal (risa siniestra) cada uno que intente salvarse como pueda, pero la balanza de lo individual es frágil, suele conducir a la miseria y la muerte anticipada.












Comentarios

Entradas populares de este blog

Un fantasma recorre el planeta

Entre gota fría, ciclogénesis explosiva y ahora dana...me despierto. Un intervalo entre lluvias. Al menos espero que laven los restos incendiarios que tanto molestan a los televidentes estos días y que se han repetido con las mismas imágenes hasta el infinito. Enciendes el televisor para escuchar lo que pasa en el mundo y parece ser que no pasa casi nada, solo interesan imágenes de algarada callejera en la ciudad cercana al pueblo donde habito y especialmente tergiversando sus motivos. Me despierto y no ha sido un trueno, es solo lluvia. Recuerdo cuando la lluvia, los truenos y los rayos eran solo eso, riadas e inundaciones, eso sí, se producían de vez en cuando, los terremotos, las catástrofes climáticas. Pero no pretendo negar que hoy no sean mas frecuentes, lo son, ni que afecten mucho mas a la vida de las personas, afectan porque hay mas personas, porque hay muchas mas zonas habitadas en los viejos cauces de los ríos o al pie de las presas que contienen un pantano, o se les ha ...

Antes

Supongo que un buen comienzo es el día que nací, pero como carezco de recuerdos precisos, salto un año o algo así y comienzo en el patio de la primera casa de la que guardo un recuerdo. Ya entonces me gustaba el agua caliente pero si se había calentado por el sol, aunque no siempre, a veces me resistía a ser bañado y manejado como un pelele. Era la meseta, era un mundo cromático a mis ojos de entonces pero gris en el recuerdo posterior. Era un barrio de obreros y si mi familia tenía estudios..¿porque siempre vivimos como pobres?, aunque no creo que eso me afectase en aquella época.

Prisioneros

No llevo la cuenta de los días. Pero sé que son muchos. El cielo va cambiando, grandes lagos azules con montañas de nubes blancas, hoy sol, otro día un resplandor gris y uniforme. Lo veo a través de las copas de los árboles o desde las espesuras y frondas de los barrancos en las laderas del monte. Es fácil, desde la puerta de casa, apenas cien metros cuesta arriba y desaparezco en la montaña…los vecinos chivatos (prefiero esa denominación a la de colaboradores o ciudadanos ejemplares) pueden pensar que voy a tirar la basura al contenedor, uno de los supuestos para el que se permite salir un momento de casa, o que voy al parking público que está al pie del monte para llevar el coche hasta el supermercado (otro supuesto permitido en este confinamiento que no tiene visos de acabar). Suelo pasar bajo las vías del tren por un pequeño túnel de piedra que me recuerda una cloaca de los antiguos romanos y después desaparecer muy rápido, apenas jadeando, con el corazón lati...